{"id":2131,"date":"2020-11-20T20:54:53","date_gmt":"2020-11-20T19:54:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/?p=2131"},"modified":"2020-11-22T10:04:35","modified_gmt":"2020-11-22T09:04:35","slug":"la-infancia-de-nuestro-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/la-infancia-de-nuestro-tiempo\/","title":{"rendered":"La infancia de nuestro tiempo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Infancia del Cuarto Mundo; una suerte para todos<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"center\"><strong><span style=\"font-size: small\"><i>Prefacio de Joseph Wresinski, secretario general del Movimiento ATD Cuarto Mundo al Libro Blanco, <\/i>Enfants de ce temps<i> [Infancia de nuestro tiempo], publicado con motivo del A\u00f1o Internacional de la Infancia, 1979<\/i><\/span><\/strong><\/p>\n<p>Las ni\u00f1as y ni\u00f1os que intervienen en este libro son poco conocidos y el mundo que les rodea parece que tiene dificultades para reconocerles por lo que realmente son.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas ni\u00f1as y ni\u00f1os han nacido en Occidente. Entonces, \u00bfc\u00f3mo entender que nos resulte tan dif\u00edcil reconocerles en su realidad hist\u00f3rica? Las consecuencias de esta falta de reconocimiento son muy dolorosas, porque son millones los que, de este modo, se ven excluidos de la atenci\u00f3n sanitaria y de la instrucci\u00f3n, sus familias privadas de seguridad econ\u00f3mica, de vivienda o de un entorno adecuado, mientras que su medio social carece de representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Algunos piensan que estas ni\u00f1as y ni\u00f1os simplemente son un accidente, discapacitados, infradotados por naturaleza. Sin embargo, ni ellos ni sus familias son las v\u00edctimas de un destino ciego, representan la cara oculta de una sociedad que nosotros mismos hemos construido; son la infancia oculta de una sociedad en la que la vida presente y los proyectos de cambio repercuten \u00fanicamente en quienes est\u00e1n reconocidos. Sin embargo, no parece que esta ciudadan\u00eda haya ampliado nunca su mirada, su pensamiento, sus instituciones y sus luchas, hasta el punto de incluir desde un principio a esta infancia.<\/p>\n<p>La infancia del Cuarto Mundo pertenece a un sector de la poblaci\u00f3n excluida de la sociedad industrial desde el siglo pasado. Privados de medios para participar en la producci\u00f3n y promoci\u00f3n de la clase obrera y campesina, las generaciones precedentes no pudieron preparar para ellos un futuro mejor. As\u00ed, situada en la parte m\u00e1s baja de la sociedad, no ha podido escalar ni siquiera al escalaf\u00f3n m\u00e1s bajo. Desde generaciones, familias y ni\u00f1os mantienen, solos, una historia de exclusi\u00f3n. \u00bfA qui\u00e9nes, entre nosotros, no le incomodar\u00eda profundamente descubrirla? \u00bfNo habremos hecho mal uso de nuestros propios logros al no utilizarlos para reconocer y denunciar esta exclusi\u00f3n?<\/p>\n<p>La pregunta es tanto m\u00e1s insoportable en cuanto que nuestro esfuerzo a la hora de llevar a la pr\u00e1ctica los derechos humanos y los derechos de la infancia han sido sinceros. Hemos cre\u00eddo lograrlo, en lo fundamental, en nuestros pa\u00edses industrializados.<\/p>\n<p>Siempre pensamos que es m\u00e1s f\u00e1cil de alcanzar gracias a nuestras progresivos avances, nunca f\u00e1ciles y en ocasiones profundos. \u00bfQui\u00e9n pondr\u00eda en duda que nunca se hace suficiente? \u00bfToda sociedad no tiene sus imperfecciones? Pero estas imperfecciones no cuestionan necesariamente ni los principios ni las razones que las han inspirado.<\/p>\n<p>Sin embargo, la infancia del Cuarto Mundo nos cuestiona sobre el fondo. Porque a costa suya se ha construido todo el edificio social. Lo que son y lo que viven en sus familias empobrecidas, casi siempre numerosas, no solo pone en tela de juicio nuestro comportamiento o nuestras pol\u00edticas. Lo que es m\u00e1s importante, lo que est\u00e1 en juego es la concepci\u00f3n misma de la infancia. Han pasado veinte a\u00f1os de la Declaraci\u00f3n de los Derechos de la Infancia y no ha sido suficiente para poner fin a las privaciones de m\u00e1s de cuatro millones de ni\u00f1as y ni\u00f1os, solamente en la Comunidad Econ\u00f3mica Europea. \u00bfEn verdad no tenemos, enraizada en lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos, una visi\u00f3n de la infancia en virtud de la cual poder o querer hacer realidad estos derechos?<\/p>\n<p>Afirmar que la infancia tiene derechos inalienables es algo necesario. \u00bfPero tal vez ser\u00eda m\u00e1s necesario a\u00fan volver a repetir las razones? \u00bfPodemos hacerlo en nuestros pa\u00edses desarrollados? \u00bfTenemos una concepci\u00f3n de la infancia bien construida e inequ\u00edvoca que queramos defender? \u00bfLa conocemos? \u00bfRespetamos a esa infancia en s\u00ed misma, por su significado para la humanidad en la actualidad y a\u00fan m\u00e1s en el futuro?<\/p>\n<p>No resulta obvio. Podr\u00edamos incluso afirmar que cuanto m\u00e1s hablamos de los derechos de la infancia menos obvio es que esta exista por s\u00ed misma, entre nosotros y en nuestra concepci\u00f3n. El pre\u00e1mbulo de la Declaraci\u00f3n de 1959, uno de los m\u00e1s bonitos nunca escritos, profundiza sobre su motivaci\u00f3n profunda. Imaginamos la raz\u00f3n, en un texto que todos los Estados tendr\u00edan que poder suscribir. Pero en Occidente, \u00bfno tendr\u00edamos que volver a encontrar una reflexi\u00f3n al respecto? Es una cuesti\u00f3n molesta pero urgente. Porque la realidad que viven las ni\u00f1as y ni\u00f1os del Cuarto Mundo, terrible en s\u00ed misma, \u00bfno nos permite descubrir lo que m\u00e1s o menos hacemos que viva toda nuestra infancia?<\/p>\n<p>En ocasiones nuestra actitud parece indicar que, para nosotros, las ni\u00f1as y ni\u00f1os del Cuarto Mundo, en \u00faltima instancia, no tendr\u00edan que haber venido al mundo. A duras penas sus madres pueden defenderse de las opiniones y cr\u00edticas dirigidas a desaconsejarles seguir con el embarazo, o incluso a obligarlas a renunciar a \u00e9l. Las excusas para ello son numerosas. La falta de vivienda o el hacinamiento, la falta de un padre o el desempleo vienen a justificar todo tipo de intervenci\u00f3n contra el nacimiento de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o o a favor de su abandono nada m\u00e1s nacer. Pero esta actitud, contraria a esta ni\u00f1a o ni\u00f1o, \u00bfno son la prueba de una confusi\u00f3n generalizada en nuestras mentes?<\/p>\n<p>\u00bfLa ni\u00f1a o el ni\u00f1o tienen derecho a la existencia porque existen? \u00bfO tienen derecho a la existencia en la medida en que estamos dispuestos a hacer todo lo posible para garantizar su bienestar?<\/p>\n<p>Y la importancia principal que se otorga a la seguridad material y f\u00edsica como un bien en s\u00ed mismo, \u00bfno ser\u00eda una escusa para dejar de esclarecer nuestra concepci\u00f3n sobre la infancia, sobre el amor ofrecido y recibido? \u00bfDe la ni\u00f1a o el ni\u00f1o entendido como receptor de bienes y sujeto de derechos no habr\u00eda ocupado todo el espacio a expensas de la infancia como agente de encuentro, de profundizaci\u00f3n, de conciliaci\u00f3n, de esperanza? Este agente generador de amor, \u00faltimo freno a la ruptura, \u00bfno habr\u00eda pasado a ser un peso que nos impide vivir cada uno por su lado?<\/p>\n<p>Sabemos que la infancia del Cuarto Mundo resulta irrelevante en nuestras escuelas, pero las otras ni\u00f1as y ni\u00f1os, \u00bfson realmente relevantes en s\u00ed mismos? Hablamos de introducir nuestras ideolog\u00edas y, por qu\u00e9 no, nuestras luchas.<\/p>\n<p>De manera precisa hacemos que participen en nuestras huelgas en favor de lo que consideramos un bien para ellos. \u00bfHemos empezado por deshacernos de nuestras propias frustraciones e ideas preconcebidas, para observar como viven o para escucharles con atenci\u00f3n? \u00bfRealmente forma parte de su condici\u00f3n infantil ser objeto de divisi\u00f3n o ser agente de lucha? Sus juegos, sus sue\u00f1os infantiles, podr\u00edan situarse en otra parte, en la concordia, \u00bfen la conciliaci\u00f3n tal vez? \u00bfTal vez tengan una mirada renovada que ense\u00f1arnos? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho para garantizar que no nos servimos nunca de ellos como escusa o instrumento para la realizaci\u00f3n de nuestras ambiciones, como objeto y signo externo de nuestros propios logros?<\/p>\n<p>Las ni\u00f1as y ni\u00f1os del Cuarto Mundo crecen en nuestros barrios degradados, junto a obsoletos mataderos o f\u00e1bricas, o incluso en los m\u00e1rgenes de nuestras ciudades, en barrios encerrados entre una autopista y un cementerio, abandonados a los pies de un vertedero. Ni ellos ni sus familias pueden imaginar lo que pensamos que es un medioambiente que favorezca la calidad de vida. \u00bfSolo pueden pensar en barrios de hormig\u00f3n, sin instalaciones ni espacios verdes, viviendas min\u00fasculas donde el juego y las risas de las ni\u00f1as y ni\u00f1os se convierten en molestia que reprimir a toda costa? \u00bfLas ni\u00f1as y ni\u00f1os pueden seguir siendo por mucho tiempo ni\u00f1os en un hacinamiento que les hace part\u00edcipes demasiado pronto de todas las preocupaciones de las personas adultas?<\/p>\n<p>La infancia del Cuarto Mundo, sin protecci\u00f3n frente a la dura realidad de la extrema pobreza no tiene realmente infancia. \u00bfLas ni\u00f1as y ni\u00f1os de familias pobres tienen realmente derecho a la infancia?<\/p>\n<p>Las ni\u00f1as y ni\u00f1os del Cuarto Mundo, con frecuencia separados de su propio hogar, no tienen pleno derecho al afecto de los suyos. Pero, por qu\u00e9 hablar del derecho al afecto, \u00a1cuando se pone tan ampliamente en peligro todo el entorno familiar!, \u00bfincluso en niveles econ\u00f3micos menos desfavorecidos? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho de la familia, espacio privilegiado donde aprender sin calculo alguno a dar y recibir amor; donde aprender de las preocupaciones de los dem\u00e1s generadoras de aut\u00e9ntica justicia? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho del tiempo dedicado a este aprendizaje en un momento de la vida donde la mente est\u00e1 abierta al m\u00e1ximo, donde el coraz\u00f3n invita a amar? \u00bfSeguimos pensando que las familias tienen que ofrecer este tiempo y aprovechar todas las oportunidades para compartir con sus hijas e hijos los valores universales de la humanidad?<\/p>\n<p>Observamos c\u00f3mo, nada m\u00e1s enunciados, todos los derechos humanos que declaramos inalienables pasan a ser condicionales y relativos. Las necesidades fundamentales de la infancia con demasiada frecuencia no se cubren, y no basta con decir que se trata de un problema de desigualdad de condiciones en funci\u00f3n del nacimiento. Es un problema real. Pero la extrema pobreza, la exclusi\u00f3n pr\u00e1cticamente absoluta de las ni\u00f1as y ni\u00f1os del Cuarto Mundo muestran que las desigualdades en la infancia tienen una ra\u00edz m\u00e1s profunda. Ya hemos afirmado que estas desigualdades no radican en nuestras pol\u00edticas o estructuras, sino en nuestra m\u00e1s \u00edntima convicci\u00f3n, personal y colectiva, sobre el significado mismo de la infancia.<\/p>\n<p>Es un gran servicio el que nos presta la infancia m\u00e1s desfavorecida al record\u00e1rnoslo. Y tenemos mucho que perder si nos negamos por m\u00e1s tiempo a conocerlos. Tienen mucho que perder nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as de Occidente y toda la infancia del mundo.<\/p>\n<p>Pues la imagen que ofrecen al mundo nuestros innegables \u00e9xitos econ\u00f3micos y sociales, el poder que nos confieren a la hora de imponerselos a otros continentes, dan lugar a tambi\u00e9n a la expansi\u00f3n de las deficiencias que acompa\u00f1an. Hasta ahora tal vez solamente Occidente hab\u00eda proclamado definitivamente el fin de la exclusi\u00f3n de las ni\u00f1as y ni\u00f1os m\u00e1s desfavorecidos. Tambi\u00e9n era el \u00fanico que hab\u00eda proyectado una imagen borrosa y confusa de la infancia. Los \u00fanicos que intentaron atiborrar a la infancia, suprimiendo todo riesgo material, olvid\u00e1ndose de otorgarle un significado profundo en cuanto infancia. Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo donde se consolida un Cuarto Mundo de personas en extrema pobreza al ritmo del desarrollo econ\u00f3mico cuyos modelos y medios se importan de nuestros propios pa\u00edses?<\/p>\n<p>En este Libro Blanco se alzan m\u00faltiples voces de ni\u00f1as y ni\u00f1os; voces infantiles que nos amenazan desde los m\u00e1rgenes de nuestras sociedades. Que amenazan sobre todo nuestra conciencia tranquila. Era necesario que se alzaran un d\u00eda, pues lo esencial de la humanidad termina siempre por tomar su revancha. Si lo acallamos, tarde o temprano, saltar\u00e1n las alarmas. \u00bfEscucharemos estas voces? \u00bfAprovecharemos la oportunidad que supone para todas las ni\u00f1as y ni\u00f1os del mundo?<\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><b>Joseph Wresinski<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><b>Secretario general <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"center\"><b>del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Infancia del Cuarto Mundo; una suerte para todos Prefacio de Joseph Wresinski, secretario general del Movimiento ATD Cuarto Mundo al (&#8230;) <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/la-infancia-de-nuestro-tiempo\/\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2114,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[12,90,76,105,63],"tags":[114,112,115,113],"class_list":["post-2131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidades","category-editoriales-y-prefacios","category-estudios","category-otros-simposios-y-seminarios","category-recopilacion","tag-derecho-a-la-infancia","tag-derechos-de-la-infancia","tag-derechos-humanos","tag-infancia-del-cuarto-mundo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La infancia de nuestro tiempo - Joseph Wresinski ES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/la-infancia-de-nuestro-tiempo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La infancia de nuestro tiempo - Joseph Wresinski ES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Infancia del Cuarto Mundo; una suerte para todos Prefacio de Joseph Wresinski, secretario general del Movimiento ATD Cuarto Mundo al (...) 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