{"id":765,"date":"2016-08-27T16:12:21","date_gmt":"2016-08-27T14:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/"},"modified":"2016-08-27T16:12:21","modified_gmt":"2016-08-27T14:12:21","slug":"hacer-conocer-a-los-mas-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/","title":{"rendered":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres"},"content":{"rendered":"<p>R&eacute;union  Vol., Avril 65 -&Eacute;crits et Paroles, tome 1 &#8211; P 108 &agrave; 115<\/p>\n<p>C&oacute;mo hemos sido conducidos a estudiar? Los esfuerzos de aprender de las personas y organizaciones de otros pa&iacute;ses, el c&oacute;mo actuan cerca a las familias, ha sido decepcionante. Las familias son mal atendidas, ya que se les conoce mal. Por la tanto la ignorancia es m&aacute;s durable, pues las personas pretenden saber todo de los pobres y sobre todo sus deficiencias. Los pobres y aquellos que quieren venir a ayudar son como dos mundos que no se conocen, que ambos tienen un profundo malestar a encontrarse . Quiz&aacute; el &uacute;nico rol de un equipo de voluntarios, ser&aacute; el de aportar un conocimiento que permita a unos y otros de ir m&aacute;s alla de sus malestares y decepciones para finalmente comunicarse<\/p>\n<p>&hellip; En la historia que juntos hemos comenzado, nos dimos cuenta de inicio que muchos esfuerzos que se han llevado a cabo por ayudar a los m&aacute;s pobres, fracasan. Nosotros mismos que quer&iacute;amos aprender de otros, hemos buscado ejemplos de acci&oacute;n interesantes de un lado a otro. Quer&iacute;amos descubrir lo que otros quer&iacute;an hacer, lo que hubieramos podido imitar y nos hubiera permitido obtener logros. Hemos buscado contactos en Inglaterra, Dinamarca, Pa&iacute;ses Bajos, Alemania, por todo sitio en Francia; con aquellas personas que se preocupaban de las familias que se parec&iacute;an a las que encontramos. Familias, voy a precisar, reducidas a vivir en barrios de miseria,  suburbios, sitios de urgencia, familias acogidas en centros de alojamiento. Este esfuerzo nos ha costado una gran decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>Entre la gente que encontrabamos, es cierto que muchas veces hemos encontrado de inicio una euforia sorprendente. En alemania particularmente, la gente parece muy seguros de si, hablan mucho y se muestran optimistas. Sin embargo mirando un poco m&aacute;s de cerca, cavando un poco mas profundo, percibimos que la acci&oacute;n se reduc&iacute;a a muy pocas cosas.  En un conjunto de viviendas que re&uacute;ne cerca de dos mil personas, hemos encontrado una sala bastante peque&ntilde;a que protege un club modesto con uno o dos responsables&hellip; Tambi&eacute;n cuando fuimos hasta el fondo (lo que descubrimos es que la euforia aparente era una suerte de mando. Dado que los proyectos eran subvencionados a menudo por el gobierno, no se pod&iacute;a hacer otra cosa que pretender que todo eso marche muy bien)<\/p>\n<p>Por otro lado, lo que unos y otros nos dijeron, una vez que nos conocimos mejor y que nos hicimos amigos; nos confesaron que tambi&eacute;n ellos estan profundamente decepcionados: &ldquo;Nos sentimos mal, muy mal; afirman, muchas veces lo que hacemos, no sirve a nada&rdquo;. Nosotros quer&iacute;amos comprender: Por qu&eacute; lo que hacen no sirve? A menudo la gente no sab&iacute;a que responder.<\/p>\n<p>Hemos encontrado lo mismo en Inglaterra. All&aacute; encontramos esta organizaci&oacute;n extraordinaria de  Unit&eacute;s britanniques, de servicios a la familia, que llevan a cabo lo que llaman el  case-work. Encontramos a familias de quienes se preocupaba el case-work y &eacute;stos nos dijeron que segu&iacute;an a estas familias algunas desde hace diez a&ntilde;os ya, sin que ellas, muevan un pulgar. Nosotros hemos encontrado lo mismo, no solamente la vida interior de las familias no cambia, sino tambi&eacute;n la relaci&oacute;n con su entorno no mejorar&iacute;a m&aacute;s. Lo primero que nos llam&oacute; la atenci&oacute;n, acompa&ntilde;ando a estos trabajadores sociales, eran los vecinos que ven&iacute;an a decirles delante de nosotros: sobre todo liberennos de esas personas que nos fastidian, que son un peso, o intervengan para poner orden. Los del case work, tambi&eacute;n estaban decepcionados y sofocados. El resultado de nuestra visita en la mayor parte de tiempo era estar decepcionados juntos.<\/p>\n<p>En suma, todos los esfuerzos parec&iacute;an dirigirse a que las familias se queden en lo mismo, o si   se modificaba algo,  para que lo hagan de otro manera, m&aacute;s visible, como los trabajadores sociales  lo esperaban. Fue eso que le paso al Abbe Pierre. &Eacute;l esperaba que obteniendo viviendas para los m&aacute;s pobres, ser&iacute;a posible, otro estilo de vida, un nuevo ambiente sociologico, las personas evolucionar&iacute;an. &Eacute;l esperaba que se hicieran fraternos entre ellos y que los que a quienes primero se les sirvi&oacute;, a su vez servir&iacute;an a los otros. El Abbe Pierre ha tenido que llegar a la misma conclusi&oacute;n desoladora que nosotros, de saber que las familias ayudadas no ser&iacute;an aquellas que ayudar&iacute;an a las  otras, por el contrario! Debi&oacute; descubrir como nosotros, que muchos de los que recibieron la ayuda se encerraron en un ego&iacute;smo obcesivo, en una situaci&oacute;n de bienestar, a menudo obtenido en perjuicio de los otros y que ellos no quer&iacute;an m&aacute;s perder. Las familias realojadas , quienes eran a menudo aquellas que hab&iacute;an guardado m&aacute;s fuerzas en reserva, rechazaban categoricamente incluso a reconocerse miembros del grupo de pobres, lo que hab&iacute;a sido su refugio, a lo largo de los a&ntilde;os de miseria.<\/p>\n<p>El malestar que encontrabamos, en aquellos que trabajaban por los pobres, esos fracasos que forzosamente conducen a un malestar, ya dije, son sentidos tambi&eacute;n por los pobres. Ellos sienten que cuando venimos cerca a ellos, estamos fastidiados, tenemos como un complejo de inferioridad. Tomo el t&eacute;rmino de complejo para decir ese sentimiento de inferioridad que nos acecha tambi&eacute;n a nosotros. En referencia a las familias de Noisy, tambi&eacute;n a veces sentimos un malestar interior, una suerte de vacilaci&oacute;n. Lo mismo que sienten los trabajadores sociales; nunca somos con las familias como somos con los otros.<\/p>\n<p>Ya les cite el ejemplo de esta mujer de Lille. Fui a verla, al iglu donde viv&iacute;a. En otros dos iglus exactamente como los de aqu&iacute;, se encontraba en un conjunto de caravanas y de viejas barracas.  La mujer me dijo: &ldquo;vaya padre, usted viene a verme?&rdquo; le respond&iacute; que s&iacute; y que eso no era nada extraordinario. Entonces ella me replic&oacute;: &ldquo;sabe usted, que no se ve por aqu&iacute; muy a menudo a padres&rdquo; le pregunt&eacute;: &ldquo;el padre de la parroquia entonces, no viene a verles?&rdquo;. Me dijo entonces: &ldquo;sabe, esos se&ntilde;ores no pueden venir por aqu&iacute;, no ve c&oacute;mo son las rutas, se ensuciar&iacute;an los pies y c&oacute;mo podr&iacute;an luego hacerse recibir en otro lado?&rdquo;. Dec&iacute;a eso sin rencor. Hac&iacute;a comprender que los pobres se dan muy bien cuenta, que cuando vamos hacia ellos, cuando  hacemos cualquier cosa por ellos, no es nunca lo mismo que cuando vamos a la casa de los otros. Hay demasiada atenci&oacute;n, demasiada delicadeza, demasiadas maneras o no suficientes. Para los pobres no tenemos la misma naturalidad que para los otros.<\/p>\n<p>Recuerdo a algunas mujeres que ven&iacute;an aqu&iacute; a ocuparse de la gente. Gracias a Dios ellas ya no vienen, sin duda el diablo les ha tomado para otras obras. Ellas ten&iacute;an aproximadamente unos treinta a&ntilde;os y le dec&iacute;an a una madre de familia de cuarenta a&ntilde;os o mas &ldquo;mi peque&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;mi pobre mujer&rdquo; u otros t&eacute;rminos a&uacute;n, que no recuerdo m&aacute;s. Ven ustedes de qu&eacute; manera, mujeres jovenes se dirig&iacute;an a mujeres m&aacute;s esperimentadas que ellas: &ldquo;mis peque&ntilde;as&rdquo;, simplemente porque son pobres y estan aisladas!<\/p>\n<p>Los pobres sienten el malestar, algo que hace notar que no se es de la misma condici&oacute;n, del mismo mundo. Sienten los motivos por los cuales vamos hacia ellos, no son los mismos que nos hacen ir hacia los otros. Sienten que hay ah&iacute; un poco del amor de Dios, un poco de amor de justicia, quiza tambi&eacute;n un poco de piedad; en fin motivos de ese tipo. Pero cuando un patr&oacute;n recibe un obrero, no lo hace por compasi&oacute;n, ni por amor de Dios ni de la justicia. Lo hace simplemente porque necesita un socio, un trabajador en su taller, para  trabajar con &eacute;l. Para que uno gane su vida y el otro obtenga beneficios. Les doy entonces un solo ejemplo. Pueden imaginarse ustedes muchos otros que las familias encuentran en su vida cotidiana.  El alcalde  de Noisy, cuando habla de la gente de este campamento, no les hablar&aacute; de la misma manera que cuando habla con cualquier otro de la comunidad. Y cuando recibe a las familias, no les recibe como a los otros. Es as&iacute; en la oficina de trabajo y en todos los dem&aacute;s servicios de la comunidad vecina. La gente esta acostumbrada a sentir que no son tratados como los otros, que los motivos , las actitudes no son las mismas.<\/p>\n<p>En conclusi&oacute;n tenemos una dificultad de base, una comunicaci&oacute;n dificil, un intercambio dificil, las razones no son simples. La falta de comunicaci&oacute;n en buena parte se debe al hecho de que los pobres y aquellos que se les aproximan, no se conocen. Hay entre ellos como una rareza; son extra&ntilde;os los unos a los otros. Esto va m&aacute;s all&aacute; que una dificultad de palabras y de lenguaje; es toda la experiencia de vida de uno y otro que es ignorado, entre el &ldquo;benefactor y el beneficiario&rdquo; hay una ignorancia mucho m&aacute;s grande que entre la piedra y el canto del agua, que corre en la riviera. La piedra siente la caricia del agua, en la ma&ntilde;ana, tarde y noche, pero ignora toda su melod&iacute;a. As&iacute; hay una ignorancia profunda entre los pobres y aquellos que ocupan en ir en su ayuda. No se conocen.<\/p>\n<p>Esta ignorancia se alimenta por el hecho de pensar justamente que lo sabemos todo. Me parece que a veces tenemos una actitud de autodefensa. Debemos legitimar que nosotros no hemos llegamos a nada; a veces pretendemos saberlo todo y lo que sabemos jam&aacute;s es en honor a los m&aacute;s pobres. Pienso en este hombre, que cuando quer&iacute;a hablarle de las familias, se apresuraba a decirme: &ldquo; pero a esa gente, yo la conozco, yo estuve en colonias, yo vi barrios desfavorecidos&#8230;&rdquo;. tambi&eacute;n es un problema el asistente social que nos dice: &ldquo;yo conozco todo eso&rdquo;, es el problema del cura que afirma: &ldquo;hace cuarenta &ldquo;a&ntilde;os que estoy en la parroquia, conozco bien a esa gente&rdquo;, y comienza rapidamente a enumerar lo que conoce de ellos: que son perezosos, holgazanes, mentirosos,&hellip; de la misma manera que el asistente social sabe de ellos, que son gente que aprovecha de sus servicios.<\/p>\n<p>Cada vez que proponemos ir hacia los m&aacute;s pobres para conocerlos, todo el mundo parece decir que ya les conoce. Es el signo que en realidad, no les conocemos, porque para conocerlos y avanzar en el conocimiento, deber&iacute;amos tener una actitud contraria. Nuestra actitud de saberlo todo antes, se basa en las impresiones y en los hechos anecd&oacute;ticos, esto no puede m&aacute;s que prolongar nuestra ignorancia. Nosotros mismos hemos estado marcados por esta ignorancia general que se encuentra por todo lado, que hemos pensado a veces que nuestro rol aqu&iacute; es de llevar un conocimiento. Todo esto para lograr que la gente de nuestro alrededor vaya m&aacute;s all&aacute; de sus decepciones y sus malestares, y que se restablezca la comunicaci&oacute;n. El &uacute;nico deber de nuestro equipo ser&aacute; el de ofrecer un conocimiento que permita restablecer verdaderos intercambios, de ofrecer un conocimiento a aquellos que realmente quieren amar a los m&aacute;s pobres y ayudarles a acceder a una promoci&oacute;n. Es eso y s&oacute;lo eso, que justifica nuestras investigaciones, nuestros estudios, los sacrificios que nos imponemos en este campo.<\/p>\n<p>No es f&aacute;cil y ustedes lo saben, para alguien que viene de Suiza, de Am&eacute;rica o de otro lugar, comprender nuestra preocupaci&oacute;n de escribir informes, observar y apuntar. Algunos piensan que hay una especie de estafa hacia los pobres, en querer conocerles a fondo en lo que dicen y piensan. Lo recuerdo a riesgo de despertar ciertos escrupulos, pero creo que el tiempo de esos malentendidos ya ha pasado. No impide que debemos siempre comprender que nuestros estudios e investigaciones s&oacute;lo se justifican en la medida de nuestra misi&oacute;n, de hacer conocer a los m&aacute;s pobres en el mundo que les rodea. Lamentablemente, no hacemos un acto de ciencia ya que no somos cient&iacute;ficos. Intentamos simplemente hacer conocer mejor a los pobres, para que cese la decepci&oacute;n y el malestar y que se logre en fin la comunicaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>R&eacute;union Vol., Avril 65 -&Eacute;crits et Paroles, tome 1 &#8211; P 108 &agrave; 115 C&oacute;mo hemos sido conducidos a estudiar? (&#8230;) <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-765","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-recopilacion"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"R&eacute;union Vol., Avril 65 -&Eacute;crits et Paroles, tome 1 &#8211; P 108 &agrave; 115 C&oacute;mo hemos sido conducidos a estudiar? (...) Leer m\u00e1s &rarr;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Joseph Wresinski ES\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-08-27T14:12:21+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"webmestre\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"webmestre\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"11 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"webmestre\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a\"},\"headline\":\"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres\",\"datePublished\":\"2016-08-27T14:12:21+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/\"},\"wordCount\":2265,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Textos\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/\",\"name\":\"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-08-27T14:12:21+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/\",\"name\":\"Joseph Wresinski ES\",\"description\":\"Un sitio web propuesto por el Centro Joseph Wresinski\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a\",\"name\":\"webmestre\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"webmestre\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.joseph-wresinski.org\\\/es\\\/author\\\/webmestre\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES","og_description":"R&eacute;union Vol., Avril 65 -&Eacute;crits et Paroles, tome 1 &#8211; P 108 &agrave; 115 C&oacute;mo hemos sido conducidos a estudiar? (...) Leer m\u00e1s &rarr;","og_url":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/","og_site_name":"Joseph Wresinski ES","article_published_time":"2016-08-27T14:12:21+00:00","author":"webmestre","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"webmestre","Tiempo de lectura":"11 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/"},"author":{"name":"webmestre","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/#\/schema\/person\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a"},"headline":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres","datePublished":"2016-08-27T14:12:21+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/"},"wordCount":2265,"commentCount":0,"articleSection":["Textos"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/","url":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/","name":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres - Joseph Wresinski ES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/#website"},"datePublished":"2016-08-27T14:12:21+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/#\/schema\/person\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/hacer-conocer-a-los-mas-pobres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Hacer conocer a los m\u00e1s pobres"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/#website","url":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/","name":"Joseph Wresinski ES","description":"Un sitio web propuesto por el Centro Joseph Wresinski","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/#\/schema\/person\/c666928d4be7b5b71419e1a78b02d04a","name":"webmestre","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/416a097a3f95c03b93462266ddf7a1b5b815e837b340f6b881ae80c56b8c6d56?s=96&d=mm&r=g","caption":"webmestre"},"url":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/author\/webmestre\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/765\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}