{"id":864,"date":"2008-02-19T17:57:49","date_gmt":"2008-02-19T16:57:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/reconsiderar-la-pobreza\/"},"modified":"2021-09-30T08:53:05","modified_gmt":"2021-09-30T06:53:05","slug":"reconsiderar-la-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.joseph-wresinski.org\/es\/reconsiderar-la-pobreza\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 elegir la pobreza?"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00bfC\u00f3mo justificamos la pobreza de los voluntarios? En nuestra civilizaci\u00f3n occidental, la pobreza no se ha valorado como un bien en s\u00ed misma. S\u00f3lo Jesucristo la estableci\u00f3 como el estado ideal para el hombre. Ahora bien, los voluntarios tienen todo tipo de convicciones espirituales. \u00bfC\u00f3mo justifican la afirmaci\u00f3n de que su estado debe ser el de la pobreza? La pobreza es ese estado que no hace sombra a los humildes, les inspira confianza. Revaloriza su propio estado y les permite, partiendo de ah\u00ed, afrontar el mundo. Les ayuda a encontrar en su propia condici\u00f3n el equilibrio, la estabilidad que permite acoger a alguien m\u00e1s pobre que ellos. Aqu\u00ed recogemos amplios extractos de reflexiones compartidas por el fundador de ATD Cuarto Mundo durante una reuni\u00f3n de voluntarios del 8 de octubre de 1963.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p>Esta noche vamos a reflexionar sobre la pobreza de los voluntarios. Hablamos a menudo de ello, pero a veces confundimos pobreza y miseria. No s\u00e9 si nos damos bien cuenta de lo que decimos cuando hablamos de pobreza. Por que \u00bfc\u00f3mo afecta la pobreza a nuestras vidas?<\/p>\n<p>Para empezar, hay que reconocer que la pobreza no es natural para nosotros. No es un elemento natural, y no podemos decir que deseamos ser pobres porque el estado de privaci\u00f3n que impone la pobreza ser\u00eda bueno y normal en s\u00ed mismo. (&#8230;)<\/p>\n<p>Y sin embargo, por nuestra parte, decimos que para un voluntario para el desamparo, la pobreza es un estado necesario e incluso indispensable. Afirmamos que este voluntario debe \u201cvivir en estado de pobreza\u201d \u00bfSobre qu\u00e9 bases nos apoyamos?, \u00bfen qu\u00e9 criterios? No el de la normalidad por que acabamos de decir que lo que es natural al hombre es lo contrario de la pobreza. Decimos que es normal que una persona que est\u00e1 \u201cdespojado de bienes\u201d sea dotado de bienes. Entonces \u00bfcu\u00e1l es la ra\u00edz de nuestra afirmaci\u00f3n?<\/p>\n<p>En un plano filos\u00f3fico parece que tambi\u00e9n estamos equivocados. Sea cual sea la filosof\u00eda que consideramos en nuestra civilizaci\u00f3n, sea cual sea la reflexi\u00f3n sobre el ser humano, nos damos cuenta de que a lo largo de los siglos, ning\u00fan pensador renombrado ha reconocido la pobreza como un estado deseado, como una superaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana. (&#8230;)<\/p>\n<p>Probablemente, en todas las \u00e9pocas ha debido de haber fil\u00f3sofos que se han hecho testigos de la pobreza voluntaria, pero son la excepci\u00f3n y no era la pobreza en s\u00ed lo que consideraban como algo bueno. La pobreza era para ellos un estado que les permit\u00eda protestar contra una sociedad o contra un estado de \u00e1nimo que no aprobaban. De una manera m\u00e1s general, a lo largo del tiempo, cuanto m\u00e1s rica era una persona, m\u00e1s bendecida por Dios se la consideraba. Cuanto m\u00e1s rico se era, m\u00e1s cerca se estaba realmente del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Es verdad que, para aquellos que creen en Cristo tal y como se muestra en los Evangelios y a trav\u00e9s de la mirada de la Iglesia a lo largo de los siglos, parece que se ha dado la vuelta al problema. La calidad de la presencia misma de Cristo en el mundo manifiesta su voluntad afirmada de hacer del estado de pobreza el estado ideal del ser humano. Tanto m\u00e1s en el momento de subir a la Cruz en el que Cristo se mostr\u00f3 en un estado de indigencia tal que no pod\u00eda haber la menor duda. La Cruz fue el triunfo de toda una vida de pobreza y \u00e9sta se convirti\u00f3 en el ideal cristiano. Pero no es, sin embargo, en estos datos religiosos donde vamos a encontrar justificaci\u00f3n de nuestra afirmaci\u00f3n, ya que no todos somos creyentes. No todos compartimos el asidero de una misma fe, as\u00ed que \u00bfc\u00f3mo vamos a poder aceptar y afirmar con certeza que el estado de los voluntarios es el de la pobreza? Ya que ning\u00fan fil\u00f3sofo nos dice que ese estado sea excelente y no nos invita a \u00e9l, \u00bfen qu\u00e9 nos vamos a basar? Intentemos reflexionar sobre ello. En el \u00faltimo n\u00famero de la revista Igloos (t\u00edtulo de la primera revista publicada por ATD Cuarto Mundo que precedi\u00f3 a la Revista Cuarto Mundo) Francine escribi\u00f3 que el voluntario deb\u00eda ser \u201cambivalente\u201d. Vamos a intentar entender lo que quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>Hablamos de ambivalencia cuando alguien se encuentra en el punto de inflexi\u00f3n de dos mundos y que, por determinados valores, pertenece pr\u00e1cticamente a los dos universos. Cuando vas a B\u00e9lgica, a 30 kil\u00f3metros de la frontera, ya no te sientes completamente en Francia ni tampoco exactamente en B\u00e9lgica. Por la manera de ser y las actitudes de la gente, por el paisaje, te encuentras entre dos mundos y la gente pertenece a los dos.<\/p>\n<p><strong>En la frontera de dos mundos<\/strong><\/p>\n<p>Podemos extrapolar este ejemplo. Nosotros tambi\u00e9n estamos en la frontera de dos mundos, el de los pobres y el de la sociedad. Somos gente de frontera. Tenemos que pertenecer a los dos mundos si realmente queremos hacer que los ricos vayan al encuentro de los pobres y hacer entrar a los pobres en el mundo de los ricos. Si queremos que la sociedad de los pobres sea acogedora con los ricos y la de los ricos acogedora con los pobres, deber\u00edamos tener valores comunes a los dos lados, valores que har\u00e1n que cada uno de estos mundos reconozca nuestra pertenencia, nos reconozca como uno de sus miembros y capaces de hablar por \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l es el valor principal que descubrimos a trav\u00e9s de la miseria? No la miseria misma, seguro, pero el estado de pobreza confiere a los hombres la sencillez, la modestia, la comprensi\u00f3n de las cosas de la vida. El estado de pobreza es lo contrario a la opulencia, al orgullo, al poder que hace sombra a los peque\u00f1os. Nuestra pobreza permite a la gente de la miseria reconocernos como parte de su comunidad, aceptarnos, escucharnos, admitir que les ayudemos a pasar al otro lado. Nuestra pobreza fundamenta, su confianza, por que es signo de nuestra sinceridad y de lo que somos en realidad: voluntarios para el desamparo que deseamos estar lo m\u00e1s cerca posible de las familias, para ayudarlas a salir de su miseria.<\/p>\n<p>Por otra parte, nuestra pobreza tiene una importancia mayor, porque elegir vivir en una cierta indigencia, revaloriza a ojos de los pobres, su propio estado. Si ven que tenemos dificultades de verdad para vivir, que nos imponemos libremente privaciones y que en eso, nuestra situaci\u00f3n se hace semejante a la suya, \u00e9sta ser\u00e1 valorizada. Por que aceptamos ser pobres voluntariamente, esto significa que el estado de pobreza no es un estado sucio ni vergonzoso. Probablemente siga siendo un estado penoso, pero los pobres pueden creer que no es un estado inferior, sub-social, sub-religioso, sub-profesional, en conclusi\u00f3n , un estado malo. Esto me parece particularmente importante, por que no creo que sea posible para nadie salir de donde est\u00e1 si antes no ha aceptado servirse, para salir, de valores que vienen de su estado presente. No creo que sea posible promover tu situaci\u00f3n, evolucionar, intentando simplemente buscar en casa del vecino algo que pueda hacerte avanzar. Creo que una persona puede salir de su estado, a medida que haya reconocido y tomado en cuenta los valores del suyo propio, de su medio. Ah\u00ed est\u00e1 una de las llaves para abrir la puerta al pobre. Su pobreza debe poder servirle de trampol\u00edn, de punto de partida.<\/p>\n<p>Queda otra consideraci\u00f3n importante. Cuando el pobre revaloriza su estado, mirar\u00e1 a los ricos y ya no los considerar\u00e1 tan superiores a \u00e9l. Ya no les ver\u00e1 necesariamente como gente que le pone obst\u00e1culos. Si realmente considera v\u00e1lido su propio estado, tendr\u00e1 muchas m\u00e1s posibilidades de afrontar el mundo que le rodea, entrar en contacto con sus pr\u00f3ximos , imponerse a \u00e9ste.<\/p>\n<p>En fin, \u00bfqu\u00e9 nos proponemos con todo esto? Queremos que, en un mismo movimiento de acercamiento, la comunidad de los pobres pase a la de los ricos, y que los ricos sean acogidos en la de los pobres. Pero tambi\u00e9n queremos, siempre en ese mismo movimiento, que los pobres acojan a los m\u00e1s pobres. Ahora bien, para acoger a otro, hay que reconocerse un cierto valor. No se acoge al otro desinteresadamente si no contamos nosotros mismos con un cierto valor de desinter\u00e9s, de comprensi\u00f3n del otro, de auto-confianza e incluso de estabilidad. Si queremos que los pobres acojan a los pobres, deber\u00e1n poder poseer ellos mismos este valor de estabilidad, equilibrio, plenitud. Podr\u00e1n acoger a los pobres cuando hayan examinado su pobreza y se hayan asegurado de su valor. Entonces podr\u00e1n mirar a otros pobres a su alrededor, volverse hacia personas que hayan ca\u00eddo m\u00e1s profundo y acogerles en su medio. Los pobres entonces, ya no ser\u00e1n una especie de campo de batalla dividido, campo de una batalla de intereses donde, pr\u00e1cticamente, los actos de amor &#8211; contrariamente a lo que piensan algunos poetas &#8211; son tan raros como los d\u00edas bonitos de pleno sol en plena noche&#8230;<\/p>\n<p><strong>El orgullo de sus ra\u00edces<\/strong><\/p>\n<p>Esta es un poco la manera que he tenido de reflexionar sobre esta cuesti\u00f3n de la pobreza, pregunt\u00e1ndome por qu\u00e9 era necesaria y de qu\u00e9 manera se justificaba para nosotros. Es necesaria por cuatro razones. Porque es absolutamente imposible que seamos aceptados en el mundo de los pobres y les pertenezcamos, si no somos al menos en eso, sus vecinos. Por otra parte, es necesaria porque los pobres, viendo que la pobreza no es un estado despreciable, ya que lo elegimos, podr\u00e1n vivirla y encontrar en ella los medios para salir. La pobreza es necesaria, tambi\u00e9n, por que los pobres, viendo su estado revalorizado, tendr\u00e1n muchas m\u00e1s posibilidades de entrar en contacto con su entorno y afrontar el mundo. Por \u00faltimo, es imposible que los pobres acepten al m\u00e1s pobre desinteresadamente, si ellos mismos no forman un mundo estable y s\u00f3lido. Ahora bien, nadie puede ser estable si no echa antes ra\u00edces en su medio, y ning\u00fan medio es estable si sus miembros no est\u00e1n orgullosos de echar ra\u00edces en \u00e9l.<\/p>\n<p>Esto es lo que os dejo hoy como reflexi\u00f3n y sois libres de aceptarlo o rechazarlo. La pobreza es un estado de privaci\u00f3n que podemos rechazar o aceptar. El drama de la gente en la miseria es que \u00e9sta les es impuesta. No pueden ni siquiera elegir solamente la pobreza material, por que hace cuerpo con otras privaciones propiamente inhumanas. Cuando nuestros dos fot\u00f3grafos intentan no gastar demasiada gasolina, eligen una cierta pobreza, ya que en realidad, tendr\u00edan los medios para dar la vuelta al mundo. Hacen concienzudamente su trabajo imponi\u00e9ndose privaciones. Esto refleja un estado espiritual del que se presentan sin parar aplicaciones concretas en la vida de todos los d\u00edas. Esta espiritualidad conlleva una disciplina que hace que, por ejemplo, nos impongamos buscar papel en sucio para no gastar buen papel. Muy a menudo, el estado del monje no es percibido como un estado de pobreza completamente perfecto, por que no tenemos la impresi\u00f3n de que los monjes est\u00e9n obligados a hacer un esfuerzo permanente para limitar sus gastos y la utilizaci\u00f3n que hacen de sus bienes. Sin embargo, la pobreza elegida es eso: un esfuerzo constante de privaciones consentidas.<\/p>\n<p>Esta pobreza nos introduce en una especie de tensi\u00f3n voluntaria. Debemos decirnos: \u201cEstos son los bienes de este mundo. Por una u otra raz\u00f3n no los adquiero, aunque podr\u00eda adquirirlos\u201d. Much\u00edsima gente viene aqu\u00ed diciendo: \u201cme quiero ocupar de los pobres\u201d. Estas personas quieren entrar directamente en contacto con las familias. Sin embargo, lo primero que habr\u00eda que hacer ser\u00eda imponerse una disciplina, una cierta privaci\u00f3n de bienes. La gente, a menudo busca llevar a cabo de golpe grandes cosas cuando lo que hay que intentar primero, simplemente, es vivir como podamos las condiciones en las que viven los pobres. La primera condici\u00f3n para entrar en contacto con ellos es la pobreza. No hablo de la miseria, que es un estado de desequilibrio a no imitar. La miseria no es, como la pobreza, un estado positivo. (&#8230;)<\/p>\n<h3><\/h3>\n<figure class=\"alignnone wp-caption\"><\/figure>\n<figure class=\"alignnone wp-caption\"><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo justificamos la pobreza de los voluntarios? 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