Escuchemos las lecciones de valentía de los más pobres

En estos tiempos difíciles, ¿no tendemos a centrarnos en nuestras propias dificultades y limitarnos a tan solo contar el número de personas que acuden a las oficinas de asistencia social o que tocan las puertas de organizaciones de caridad?

Y entonces dejamos de reconocer el valor de esas familias para vivir con dignidad, su ingenio para hacer frente a nuevas dificultades, los padecimientos que hombres y mujeres pasan haciendo trabajos varios mal pagados, duros y peligrosos, muchas veces no declarados.

Escuchemos las lecciones de coraje, fortaleza y dignidad que las familias en extrema pobreza nos dan.

Mucho perderíamos de no hacerlo y estos tiempos difíciles no nos habrán enseñado nada.

 

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