Aquel 14 de julio de 1956 entré en un mundo de desdicha y adversidad.

Comentario del padre Joseph Wresinski, grabado en 1984, sobre la película muda de 1962 “La calle de las flores” (Rue des fleurs)

Play with YouTube

By clicking the video, you accept that YouTube places cookies on your computer.

Soy sacerdote

Mi Obispo me envió a la zona de Noisy-le-Grand, en los márgenes de París.

Fui por primera vez el 14 de julio de 1956.

Las familias que encontré ahí me recordaron la pobreza extrema de mi madre. Los niños que me rodearon desde el primer momento eran mis hermanos, mi hermana; era yo mismo hace 40 años, en la calle Saint-Jacques en Angers.

Desde entonces las familias de aquel sitio se volvieron la fuente de inspiración de toda mi iniciativa para su liberación. Ellas me han movido, animado y empujado para crear, de su mano, el Movimiento. Han adquirido una identidad al nombrarse como el Cuarto Mundo.

Aquel 14 de julio de 1956 entré en un mundo de desdicha y adversidad.  Y ese mismo día me prometí dar visibilidad a estas familias ante la sociedad y procurarles el acceso a la vivienda digna, al empleo para los adultos, a la formación profesional para los jóvenes y a escuelas donde los niños puedan aprender.

Fue ese mismo día que decidí tomar el camino que debía seguir para que las familias tuvieran un lugar respetado y reconocido en el mundo. Debía hacer que sus voces se escucharan en los podios de la ONU, de la UNESCO, del UNICEF, de la OIT, del Consejo Europeo y del Vaticano

Gracias a las familias del Cuarto Mundo he llegado hasta el final de este camino.

Gracias también a los hombres y a las mujeres que se unieron al proyecto: obreros, maestros e ingenieros sin más que un rechazo a la pobreza extrema, un oficio y un corazón que ofrecer. Venían con las manos vacías, sin dinero, sin poder, sin prestigio. Su determinación y su valor han construido el Voluntariado.

Frente a las llamadas que recibimos de todos lados, los voluntarios se han incorporado a sitios en circunstancias de pobreza extrema a lo largo y ancho del mundo. Se han vuelto punta de lanza en la lucha por la dignidad y la liberación de los más pobres.

1 comentario Deje un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *