Entrevista del Padre Joseph Wresinski con Gilles Anouil.
Tras pasar su infancia en medio de personas que vivían en las condiciones más graves de pobreza, una convicción permitió a Joseph Wresinski permanecer en pie: toda persona cristiana debe volver sus ojos hacia los más miserables. La Iglesia es realmente de los pobres. Allí donde se mantiene en el olvido a la persona más menospreciada, la humanidad se degrada, la Iglesia está ausente, Cristo es escarnecido.
Este libro conmueve a cada persona en sus convicciones más profundas y ayuda a cuestionar sobre nuestro propio sentido de humanidad, de solidaridad y, para quienes son creyentes, acerca de la visión sobre la Iglesia y Jesucristo.
